10 consejos para profesionales TIC de más de 40 años

10 consejos para profesionales TIC de más de 40 años

Hay momentos en la vida muy especiales y hay edades redondas, como los 40, que tanto pueden vivirse plenas de felicidad como convertir la existencia en un auténtico calvario y provocar crisis profundas.

10 consejos para profesionales de más de 40

Cumplir 40 es, hoy día, haber vivido la mitad de una vida de longevidad promedio. A esa edad ya acarreamos mucha experiencia y, si el hardware aguanta, todavía nos quedan un montón de años para vivir de forma pletórica. No obstante, si hacemos un planteamiento vital equivocado, nos arrastraremos penosamente «in secula seculorum».

En este post voy a dar 10 consejos para aquellos que estáis en el mundo de las TIC (y queréis seguir en él) que tal vez os ayuden.

Son muchos los colegas a los que veo perdidos y que me preguntan cómo enfocar su carrera cuando llegan a los treinta y muchos.

Para empezar, hay una cosa importante que me gustaría que supieran: la crisis de los 40 es falsa. En realidad, cuando cumples 40 no pasa nada; es un día más y saldrá y se pondrá el sol como cualquier otro día de la vida.

Y lo mismo ocurrirá con los 41, los 50, los 70 y los 80 (si llegamos). Aquellos que nos parecían viejos cuando nosotros teníamos 18, ahora somos nosotros, que tenemos 40. Pero resulta que nos sentimos estupendamente y vemos que incluso los de 60 están bien, aunque en otro momento los considerábamos carcamales 🙂

Ahora, a diferencia de antes, nos preocupa la jubilación, la hipoteca, los hijos, la relación de pareja, la estabilidad laboral: somos unos viejovenes de más de cuarenta… y eso está genial!!! :-)))

Sin embargo, es absolutamente normal albergar preocupaciones íntimas cuando se presentan problemas personales.

Por ejemplo, es natural ofuscarse cuando uno se enfrenta a una separación, con todas las problemáticas que la situación conlleva; especialmente cuando hay hijos de por medio y les vemos poco porque hemos tenido que mudarnos lejos debido a que en la ciudad donde vivíamos pintaban bastos. Y más duro aún es que nos encontremos en el paro porque no aportábamos el suficiente valor a la empresa en la que estábamos.

Aunque si no nos encontramos en una situación de este tipo, vamos a quitarnos de encima todos los fantasmas, miedos e inseguridades y vamos a afrontar el futuro con decisión y optimismo.

10 consejos para profesionales TIC, 2 caminos

Os propongo dos caminos de entre los cuales tendremos que escoger uno. El primer camino va a ser convertirnos en un consultor senior de una tecnología muy precisa.

El segundo, va a consistir en gestionar equipos. Si cogemos un camino, no podemos coger el otro; son mútuamente excluyentes. Es una de las decisiones claves que tenemos que afrontar en nuestra carrera profesional TIC.

Tened cuidado los que ya estáis dudando o pensando que queréis tomar los dos caminos, porque no vais a recorrer bien ni el uno ni el otro. Y, además, ¡os vais a encontrar en la cola del desempleo!

Vamos a empezar con los consejos para aquellos que deciden ser un consultor senior:

1. Especialización de alto nivel.

El primero de los 10 consejos nos dice que hemos escogido una opción complicada. Nuestro cerebro no va a las mismas revoluciones que cuando teníamos 20 años, ¿verdad?

Y, sin embargo, nos apasiona nuestro trabajo, tenemos una mochila cargada de conocimientos y estrategias que nos ayuda a afrontar cualquier situación, por delicada que sea.

En este punto no podemos dudar y tenemos que decidir en qué nos queremos especializar para, a continuación, ir a por todas sacándonos las certificaciones de más alto nivel que seamos capaces. Ésta es también la historia de una renuncia.

Vamos a renunciar a ser especialistas en todo aquello que no hemos escogido y tenemos que saber llevarlo con dignidad. Somos frikis y moriremos frikis, pero con dignidad 🙂 Además, éste puede resultar ser un perfil muy bien valorado.

2. Aportar efectividad.

Estaremos a las órdenes de algún responsable de proyectos y seguramente habrá más gente en el equipo. Tal vez también tengamos a alguien bajo nuestra responsabilidad directa.

Ojo, que igual nos manda un chaval o chavala de 25 años… ¿qué tal lo vas a llevar con cuarenta y tantos? Pero no debemos ser una piedra en el zapato para nadie.

Tenemos que llegar al escenario del crimen :-), saber escuchar, entender bien qué está ocurriendo y, de forma inequívoca, hacer una explicación de alto nivel de cómo vamos a solventar los problemas.

Luego, tal vez sea necesario dar detalles precisos de aquellos puntos clave que generan dudas e inseguridades (como es natural).

Y luego, claro está, debemos evitar salirnos del guión, ser coherentes con nuestro planteamiento, definiendo muy bien las fases: «ya hemos acabado la fase 2» y «ahora vamos a por la fase 3». En el rol que hemos escogido, todos los ojos estarán puestos en nosotros.

No debemos decepcionar a nadie y tenemos que saber vivir con esa gran responsabilidad.

3. Saber delegar tareas.

Pocas cosas hay de tanto valor como un perfil senior que sabe delegar tareas a figuras más junior.

La cuestión de delegar da para varios posts, aunque aquí simplemente os diré que no se trata de hacerle el trabajo al junior ni tampoco de pasarle el marrón, desentenderse y no cogerle ni el teléfono.

Hay que explicar bien qué trabajo se encomienda, dar la ruta de trabajo y proporcionar apoyo puntual si el otro se queda atascado. Pero ese apoyo consiste en indicarle por dónde van los tiros y no en hacerle el trabajo quitándole el ratón y haciéndolo todo nosotros.

Es así como, poco a poco, transmitiremos seguridad y nos quitaremos de encima una gran carga de trabajo. En realidad, seremos capaces de multiplicarnos y hacer muchas cosas a la vez. Genial, ¿no?

4. Compaginar la consultoría con la formación.

En ese momento de la vida tan genial como es tener más de 40 años y tantos conocimientos en nuestro haber, os recomiendo ser generosos y compartir vuestro conocimiento, ya sea a través de un blog, ya sea dando charlas o formaciones con las que nos podremos sacar también un dinerito extra.

Ser un buen consultor senior no significa que vayamos a ser un buen profesor. Nos tiene que gustar explicar y tener la paciencia de dejar que los alumnos hablen y digan la barbaridad hasta el final y (en ocasiones) sin interrumpirlos, ni tampoco dejarles en evidencia.

Si os animáis, seguramente no habréis hecho ningún trabajo que os llene tanto como dar cursos.

5. Escribir un libro.

Estáis en el momento perfecto para escribir. Tenéis la madurez necesaria para saber qué aburre y qué divierte.

No lo penséis más y escribid un libro. Lo podéis auto-publicar en lulu.com o bien sacarlo como un PDF gratuito o venderlo a precio muy económico en Amazon como libro electrónico. Sea cual fuere la decisión que toméis respecto a la comercialización, escribir un libro es algo que recomiendo hacer aunque sea una vez en la vida.

No escribáis ningún tocho ni tampoco un libro de 10 páginas 🙂 Además, pensad que si escribís sobre una tecnología concreta, tenéis la excusa perfecta para ir sacando un nuevo libro actualizado con cada versión de ese software que aparezca.

Y vamos ahora con los consejos para los valientes que hayáis decidido adoptar un rol de gestor:

6. Las personas son las entidades más complicadas de gestionar.

Vuestra experiencia en el mundo técnico os ha dejado claro que, por más complejo que sea el problema, aplicando una buena estrategia todo se resuelve.

Sin embargo, aquí hablamos de gestionar humanos: esos grandes desconocidos. Todas las reglas que apliquéis para los marrones técnicos, aquí no valen. Básicamente, vais a tener que optar por gestionar los recursos desde la autoridad , o bien gestionarlas desde el diálogo; somos todos profesionales, cada uno tiene su rol y no hay que subrayarlo en cada conversación.

Con unas personas será necesario emplear una estrategia y con otras, será válida la otra. Incluso el mismo trabajador, en diferentes momentos de su vida, necesitará diferentes formas de aproximación.

Cada persona, en el trabajo, se ve influenciada terriblemente por cómo lleva su vida personal. Si su vida personal es guapa, vendrá al trabajo cargado de energía positiva pero si tiene una vida complicada o infeliz, tal vez afecte negativamente al trabajo o tal vez ésta sea un revulsivo que le permita dar lo mejor de sí mismo para olvidarse de la parte oscura de su existencia.

colaboración y comunicación
Collaboration Communication Togetherness Work Concept

7. El valor de la comunicación.

Siempre digo que el trabajo está acabado cuando la persona que nos lo ha mandado está informada de que ese trabajo ha terminado. Me sucede mucho escuchar un problema y no escuchar luego que se ha solucionado.

La comunicación es bidireccional y hay que saber hablar, sin ambigüedades, aunque también hay que saber escuchar. Resolveremos conflictos con la palabra pero también muchas veces con el oído, sencillamente dejando que la persona que tiene un problema lo exprese y se sienta escuchada.

8. Gestionar conflictos.

¡Acabáramos! Estamos en un cargo intermedio y hay conflictos que tenemos que resolver: personas que piden aumento salarial, envidias, conflictos de género por tal o cual problemática, sindicalistas y autistas varios.

Quejas, en definitiva, más o menos razonables y que podemos satisfacer totalmente o en absoluto. Es importante no dejar que el cáncer se extienda. Si alguien está muy incómodo en la empresa o en el equipo y la situación se plantea como irreconciliable, hay que saber dejar que esa persona se marche y busque su felicidad laboral en otra empresa o en otro departamento (si nuestra empresa es muy grande): tal vez incluso un cambio de aires le irá bien.

Pero nunca hay que dejar que esa persona que está permanentemente insatisfecha impregne el equipo con su negatividad. Seguramente es la parte más complicada del trabajo, pero también la que mas nos enriquece.

Hay que tomar decisiones serias (por ejemplo, echar a alguien de su trabajo). Haya paz: no hay paro en el sector y seguramente le estaremos haciendo y nos estaremos haciendo un favor.

9. Saber tener mano izquierda.

¿Lo llamamos «coaching»? A los que os gustan los anglicismos (yo los odio) puede ser una palabra que os encaje muy bien. Seguro que vamos a conseguir muchas más cosas desde una posición colaborativa que desde la imposición, ¿estáis de acuerdo?

Gestionar nuestros recursos que no se pueden formatear ni tienen KB es algo divertido y que debemos afrontar desde el buen humor y el optimismo. Es importante que sepamos transmitir un mensaje positivo a las personas que gestionamos y no un cabreo continuado.

Si hay una persona que hace las cosas repetidamente mal, habrá que dejar que se vaya o echarla, pero no dejar que nos amargue la vida en ningún caso porque afectará al equipo, a la empresa y a cómo nos ven los clientes. Las canas nos dan un valor de respeto, pero nos lo tenemos que ganar también haciendo eficientemente nuestra tarea de gestión.

Tomando un café en un bar seguramente vamos a poder arreglar una situación encallada mas fácilmente que en una mesa de un despacho, en el que todo está impregnado del mal rollo que nos ha provocado el conflicto.

10. Aprender a recibir hostias de abajo y de arriba.

Hay algo complejo y que cada persona lleva de una forma distinta: saber encajar las críticas. Si tienes la piel muy fina y te afecta mucho lo que digan de ti, claramente no vas a ser un buen gestor de proyectos.

Tienes que saber llevar esas críticas de la mejor manera y hablar con el equipo en grupo o individualmente para resolverlas. Cuando eres el responsable de una empresa, sientes la llamada soledad del líder o del CEO, como lo queráis llamar.

Sin embargo, creo que es más complejo ser un cargo intermedio, pues recibes por todos lados. Por una parte, tienes la presión de la dirección para conseguir ciertos objetivos y, por otra parte, recibes las quejas de las personas que gestionas, muchas veces infantiles.

Hay que respirar hondo, no perder el buen humor y saber llevar el barco a buen puerto sin que hayan bajas por el camino.

Espero que os hayan gustado. Por supuesto son consejos subjetivos con los que se puede o no estar de acuerdo, no pasa nada.

¿Qué echáis de menos? ¿En que no estáis de acuerdo?

Gracias por leer este post y, si queréis, por participar o compartirlo.

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